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domingo, 13 de noviembre de 2011

Sólo Cabernet Sauvignon


Con este post inaguro mi presencia en el club Vino&Teca y como no podía ser de otra forma empecé organizando una de sus famosas catas. La cata giró alrededor de una de las variedades de uva más extendidas en el mundo y que se podría considerar como la reina de las tintas, la Cabernet Sauvignon.

Esta variedad originaria de Francia, más concretamente de la zona de Burdeos, fue descubierta por accidente. Se trata de un cruce entre la variedad Cabernet Franc y la Sauvignon Blanc. De la primera heredó la estructura y de la segunda su aromática. Es ideal para zonas templadas y calientes y no acepta suelos excesivamente húmedos y fértiles. En su brote la punta tiene una coloración roja y su hoja es colorida con un verde intenso de tamaño mediano mientras que el racimo tiene las uvas separadas y no muy grandes. Las bayas son pequeñas, esféricas, de piel gruesa y dura, con un intenso pigmento negro. Su pulpa es firme, crujiente y de sabor astringente. Se caracteriza por sus taninos densos, un color profundo, aromas frutales complejos, una elegante estructura y idoneidad para la crianza. Vinificado con otras variedades mejora considerablemente sus variedades organolépticas.

Y después de esta breve introducción vamos a hablar de los vinos que catamos. Son 4 vinos hecho exclusiva o mayoritariamente con Cabernet Sauvignon y de cuatro países diferentes. Empezamos probando los vinos que pertenecen a climas más cálidos y acabamos con los más fríos.

El primer vino que descorchamos fue el Catena Cabernet Sauvignon 2004. Es un vino argentino monovarietal de C.S., con una crianza de 12 meses y de la zona de Mendoza. Los suelos de Mendoza tienen altitud y se caracterizan por ser aluvionales, rocosos y arenosos. La climatología es semiárida y con mucha influencia de las corrientes y el agua de los Andes. Se presentó de color cereza tirando a teja y de capa media. En nariz aromas a ciruela madura, grosella, sotobosuqe, tostados y regaliz. En boca es un vino con cuerpo, persistente y con la madera muy bien integrada. Actualmente se encuentra en un momento excelente para su consumo. Un vino muy recomendable y seguro que no será el último que pruebe de esta bodega.

A continuación nos trasladamos al Penedès para catar el Jean Leon Cabernet Sauvignon Reserva 2004. Vino monovarietal de C.S., con una crianza de 18 meses procedente del Pago Viña Le Havre. Suelos pobres, arcillosos, calcáreos y pedregosos. El clima es típicamente mediterráno, suave y cálido. De color cereza intenso y más brillante que su antecesor en nariz presenta aromas a grosella, cola nata y al final aparecen cueros. En boca tiene mucho menos peso y una acidez más acentuada. Parece que ha decaído un poco y ha perdido aquella potencia que te esperas de un C.S.

Seguimos con un vino de Nappa Valley, Shafer Cabernet Sauvignon 2000. Este vino se elbora con C.S. y ocasionalemte se le añade algo de Merlot y Cabernet Fanc. No encontré información de si esta añada posee esas variedades pero si las lleva su presencia es testimonial. Los suelos de esta zona de Estados Unidos son profundos, no muy fértiles y están compuestos de arcillas, arenas y rocas volcánicas. El clima es templado e influenciado por las montañas y la proximidad del océano pacífico. En copa es un vino denso de color cereza intenso y con la capa ás alta. En nariz se muestra el más complejo de la noche. En un inicio encontramos aromas a ciruela, cereza, ahumados y a medida que lo oxigenamos aparecen el azufre, especies, olivada y curri. En boca es muy estructurado, de trago largo, persistente, con un final levemente amargo y muy equilibrado. Para mí el mejor vino de la velada.

Por último viajamos al lugar de donde es originaria la variedad objeto de la cata, Burdeos. Más concretamente a la zona de Saint-Estèphe pra catar el Chateau Haut-Marbuzet 2007. Este vino es un coupage de C.S. (50%), Merlot (40%) y Cabernet Franc (10%) y ah tenido una crianza de 18 meses. Es una zona excelente para el cultivo de C.S. y los suelos están compuestos por una meseta de grava (más abajo arcillas y calizas) y drenaje natural. El clima es oceánico. De color cereza y capa media en nariz le cuesta expresarse pese que ha estado tres horas decantándose. Aparecen aromas a frutos rojos, café y tofe. En boca es más ligero que el anterior y todavía posee una aspereza que seguro que mejora con un poco más de tiempo en botella. Me gustó pero como me suele pasar con los franceses eché de menos esa potencia a la que estoy acostumbrado. Lo que hace la falta de práctica!

Y como no solo de vino vive el hombre a continuación os pongo alguna fotos de la cena que tomamos después.

Patatas con salmón y vinagreta campestre

Rúcula, tomatitos de cultivo ecológico y feta

Solomillo de cerdo a la Mostaza de Dijon y arroz salvaje

Y hasta aquí mi primera cata en el club Vino&Teca.

viernes, 8 de enero de 2010

100% Pinot Noir.



Hace ya más de un año empezamos a realizar una serie de catas que debíamos preparar cada uno de los integrantes de éste Club. La única pauta ha seguir es no superar el presupuesto asignado, por lo demás, el organizador tiene vía libre para poner encima de la mesa las botellas que crea oportuno. Ésta que presento ahora fue la primera que realizamos, una cata de monovarietales de Pinot Noir, uva tinta por excelencia de los vinos de la Bourgogne, requiere de un clima frío para lograr buenos resultados. La selección para esta cata es algo variopinta:

Daniel Belda Pinot Noir 2003, su elaboración es complicada y laboriosa, ya que después de la maceración termina de fermentar en barricas nuevas permaneciendo en sus lías durante un año. Color picota con ribete algo anaranjado, capa media-alta, brillante y limpio. En nariz aromas a fruta roja, notas florales (violetas) y especias, los tostados aportados por el paso en barrica nueva le dan una notable conjunción. Entrada potente, algo tánico, la madera toma demasiado protagonismo, cálido, de trago largo y persistente. Como curiosidad, comentar que un importador americano le compró la totalidad de dos de sus cosechas gracias a la película "Entre Copas".

Can Bonastre Pinot Noir 2007, sin duda el vino más flojo de la tarde, mucho ruido y pocas nueces. Muy buena presentación, la botella ha ganado algunos premios por su diseño, aunque el continente da un valor añadido, lo que importa es el contenido, y éste es el que defraudó. Color rubí tirando a teja, capa media-baja. En nariz destacan la fruta roja, frutos secos, especias en forma de pimienta negra y clavo. Su paso en boca deja mucho que desear, una acidez bastante elevada, falta de equilibrio, con aristas, algo de fruta madura en el retrogusto, astrigencia algo marcada.


Albert Bichot Bourgogne Pinot Noir "Vieilles Vignes" 2005, damos entrada a un vino francés de la Bourgogne, primer contacto con vinos de esta región. Indicado para esta cata monovarietal, nacido en la región donde se hacen los mejores vinos de ésta uva tinta. Se presenta con un color cereza muy elegante de capa media-baja. En nariz destacan los frutos rojos y negros maduros, confitura, algo de bolleria, lácteos. En boca muestra cierta astringencia, de trago algo corto, no es muy persistente y falto quizá de cuerpo. En general se ha quedado por debajo de nuestras expectativas, eso sí, su precio también hay que tenerlo muy en cuenta, 10.50€, correcto!


Saint Clair 2007 Vintage, con la entrada de este vino damos un cambio de rumbo y nos vamos hasta Nueva Zelanda, proviene de una bodega relativamente joven, Saint Clair Family Estate, sus vinos ya desde las primeras añadas empezaron a cosechar muchos premios. Esta bodega produce varios monovarietales que van desde las blancas Sauvignon Blanc, Pinot Gris, pasando por la Riesling y la Gewürztraminer...hasta las tintas Merlot o el Pinot Noir que hoy nos concierne. En primer lugar comentar que se presenta en tapón de rosca, poco a poco empezamos a ver más vinos con este tipo de cierre, sobre todo en vinos jóvenes. Igual que el anterior, éste también nos lo recomendaron, así que vamos a ver que tal salió. Color rubí brillante de capa media-baja. En nariz aparecen rápidamente los aromas típicos de esta variedad, fruta roja, fondo floral (violetas), balsámico, especiado y ligeros tostados. En boca es elegante, sedoso, equilibrado, amplio, taninos bien integrados, goloso, muy bueno! Sin duda, el mejor de la contienda, eso sí, también el de mayor precio, sobre los 18€, muy correcto, lo recomendamos!


Aun nos queda mucho por probar de monovarietales de Pinot Noir, pero con esto nos hemos hecho una pequeña idea de lo que nos podemos encontrar al descorchar un vino de ésta uva, sólo esperar que las próximas botellas de Pinot Noir nacionales que tomemos nos aporten algo más, seguiremos buscando...